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...Ahí
se fabricaban baños, tinas, alambiques y otros objetos de hojalata
y cobre.
El
joven Montemayor era ya jefe del taller en 1918, cuando tenía
veinte años de edad.
Pero en 1924 decidió establecer su propio taller, y lo hizo
invirtiendo sus modestos ahorros.
La
casa que contrató se encontraba por la calle de Zuazua, casi esquina
con M. M. de Llano, tenía cuatro "piezas", dedicó dos al taller
y dos al hogar, pues para entonces se casó.
Adquirió
en Estados Unidos ocho o diez máquinas manuales, al costo de 300
dólares (600 pesos al tipo de cambio de aquella época). Empezó a
producir todo lo que de lámina necesitaban las industrias, con la
ayuda de cuatro a cinco personas.
Cuatro
años después cambió de local y aumentó el personal. Coincidiendo
ésto con un contrato durante la construcción del Campo Militar
que fue muy importante, pues le permitió, al fin, su despegue.
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